Con cariño para todos los cirujanos y el personal
que les rodea a diario
Soy la vida ante una muerte futura
soy el deseo fraccionado de ese árbol
cuya savia espera sin retorno,
mi cuerpo es el puzzle de la existencia
que añoran y ansían cómo fruta prohibida
una parte de mi jugará con ese óbito
en el tablero de un frío quirófano
donde el bisturí intentara jugar su mejor partida
mana que se espera con acierto y deseo,
ángel que une las partes de distintos cuerpos
aquellos que no enlazaron las manos en el pasado
compartiendo la misma sangre en un presente inmediato.
Soy el deseo de la mañana solitaria
el ruego de la pena de la medianoche
donde la tristeza se unía al llanto incontrolado esperando la suerte
futuro de esperanza verdadera que resucita cada instante
fin del pesar que le condena.











