lunes, 14 de marzo de 2011

La luz ilumina



La luz ilumina su pequeña cara

generosa de poner claridad a su ignorancia,

pero la oscuridad de las letras se mete en su infantil cabeza.

Las ganas de saber hacen de su cuerpo el deseo

ansiado este por buscar el conocimiento

intentando lentamente saber lo no conocido.

Tan solo conoce la enciclopedia del campo y del trabajo

leyendo y escribiendo en el surco a golpe de sudor y frío

en su arado la ortografía no existe pero le da de comer.

Con solo doce años ya sabe mucho de lo que le rodea

la ciencia del saber intenta conocer sin miedo

sin impedimentos que tapen sus ganas de creer

pero el tiempo sigue sin darle tregua

conocedor de su triste vida

conocedor del espacio que no tiene

donde la niñez se formo sin juguetes

donde no hubo espacios intermedios de vivir

haciéndose mayor sin remedio en este mundo cruel.

Sus oídos se alegran con la lectura de bocas ajenas

poniendo interés por las palabras

esas que sabe hablar pero no leer y menos escribir

poniendo como meta que sus hijos no sigan su ejemplo

intentando que su pesadilla no sea el sueño de otros.

4 comentarios:

Sony dijo...

un precioso poema amigo que nos habla del pasado dee sos hombres que perdieron la infancia porque desde niños ya tenian que trabajar y que cuando fueron padres le forjaron un futuro mejor a sus hijos para que tengan ese estudio que ellos no tuvieron.

muy bien plasmado ese sentimiento en este bello poema.

recibe un fuerte abrazo amigo y que pases una buena semana!!!

Aurora dijo...

Hola Santiago
Qué poema más bello, y cuánta verdad dices. Qué coincidencia que esta mañana me pasaron un video donde se ve esa realidad de la que hablas, te lo copio:

http://www.youtube.com/watch?v=tsHyN9zj8_o&feature=related


Un abrazo

L.N.J. dijo...

Hola Santiago, me alegra saber que todo te va como deseas en este mundo tan elegante de nuestras queridas letras,

felidades y besos.

Ramon Cabrera dijo...

Mucha verdad en estas líneas