lunes, 19 de septiembre de 2011

Néctar de Monastrell




         Con cariño para Jumilla (Murcia), 
         tierra donde el vino es poesía.


Néctar de Monastrell  engendrado con sol de mediodía

diminuta de suave negrura que refleja su sombra

aferrada con cariño y llaneza

tallo verde  de esperanza de nido compartido,

formación de arbusto de la natural hermosura

asida con fuerza con sus  manos de raíz polvorienta

compartiendo  suelo de esta tierra de Jumilla

bautizando su sangre de mosto

derramada y mecida en cuna de barro,

neonato ser de piel gruesa de alto sino

educada con solera y primor  a  golpe de Garnacha

amenizando las gargantas de sedientos paladares

secas del ardor de la Gachamiga presente

manchando con empeño el  vidrio generoso y complacido

que tintinea a golpe de  brindis de amistad imperecedera.

Sudor de vid del campo de Murcia

divisa del pueblo jumillano

embajadora de creencias y corazones humildes

orgullosos de su sol y de su tierra.


4 comentarios:

STARLIGHT dijo...

Bonita forma de mostrar la admiración por un lugar especial, con aroma y sabor liquido propio. saludos amigo

María dijo...

Hermosa y dura tierra que serpentea su bravura en caldos de cata y copa.
Hermoso homenaje a una tierra que conozco y amor.
Un beso Santiago y un placer.

Rocío dijo...

Un expresivo homenaje al producto de una tierra y de la tierra misma brotando del alma de un poeta que proclama orgulloso su amor por ella. Lindos tus versos Santiago

Quino dijo...

Bella forma de brindarle un homenaje a tan linda tierra.

Un fuerte abrazo, Santiago.

Feliz Finde !!!