La noche acaricia mi piel albina
plateada con halagos de la luna llena
que brilla en mi cabeza cómo el sol de la mañana,
luz que guía haciendo esta sombra plena
colmada de estelas serenas y calladas
fijas a un cielo sombrío de color
saludando con fugaces centellas
briznas de la belleza plena
grata imagen que ciega mis ojos
visión de lindeza agradecida
manjar de la mente caprichosa.
La noche departe clamorosa
susurrando a mis oídos palabras astrales
amenizando mi alma tranquila
aquí encontrábame yo
aquí yo yacía
vivo de alegría y de pasión
inmerso en pensamientos selenitas.
El tiempo pasa con la luna plena
alegrando del sentir y ver a mi alrededor
la luz plata que ilumina mi alma perdida
aquella que fue retenida cuando pienso en su amor.


